La finalidad del flujo comercial es identificar de una forma rápida en que situación se encuentra un cliente para poder actuar de la mejor forma en cada momento. Por supuesto el objetivo es llevar al cliente a la última fase de negociación y finalmente al estado de "ganado".

Contacto: Es la primera vez que recibimos a un cliente. No sabemos aún que quiere, ni que necesita, probablemente él mismo tampoco lo sepa, pero vamos a crearle su demanda e intentar averiguar entre los 2 que puede interesarle.

Prospecto: El cliente ya tiene una demanda definida, sabe que quiere, pero está en fase de buscar información y ver muchos inmuebles distintos antes de interesarse en visitar ninguno. En esta etapa hay que tratar de que no se enfríe enviándole correos, información e incluso llamándole de vez en cuando.

Visitando: Ya ha mostrado interés real en varios inmuebles y está en proceso de quedarse con el que más le gusta. Hay que intentar visitar el máximo número de inmuebles coincidentes posibles y buscar alguno en concreto por el que se muestre entusiasmado.

Negociación: Hay que incidir mucho en uno de los inmuebles por el que nos haya mostrado más interés y conseguir cerrar la operación.

Una vez ha pasado por estos estados ya podemos marcarlo como "ganado" para que cuente positivamente en las estadísticas. Si en cualquiera de estas fases el cliente se pierde, tendremos que marcarlo como "inactivo" para evitar enviarle notificaciones.

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